¿Cuál es el error que muchos cometen y que alejan a las mujeres y relaciones afectivas de su vida?

Querer impresionar.

Cuando hablamos con alguien, sobre todo alguien que nos gusta, cometemos el terrible error de querer mostrar más de lo que en verdad somos, ocultamos u omitimos nuestros errores y demás.

Buscamos a toda costa evitar mostrar quién somos en realidad, y hasta cierto punto es algo comprensible.

Es tentador querer ocultar todo aquello que creemos que no le va a gustar a la otra persona. Es tentador intentar interpretar un personaje y mostrar únicamente lo que nos hace especiales… supuestamente.

Pero las personas allá afuera se dan cuentan cuando intentas impresionar, cuando buscas la aprobación de otros, cuando quieres que te acepten a cualquier precio. Simplemente se nota.

Paradójicamente, lo que de verdad te convierte en alguien atractivo es el simple acto de no necesitar impresionar a nadie.

Cuanto menos necesites impresionar a una chica, más la vas impresionar.

Cuanto menos necesites la aprobación de otros, más van aprobar tus decisiones y acciones.

¿Cuál es el problema?

Que todo esto no lo puedes fingir.

Esto no es algo que puedes interpretar. Sólo funciona cuando genuinamente eres alguien autosuficiente que disfruta de su vida y su mundo.

Quizás por ello, no te ha funcionado memorizarte todas las frases para ligarte a una chica.

No tienes que venderte

¿Qué sucede cuando alguien usa varias técnicas de venta para convencerte de que compres su producto?

Al principio puede parecerte algo interesante el producto en cuestión, pero si el vendedor se pone pesado e intenta por todos los modos posibles que le compres, te cansa.

Ya no te interesa si el producto es bueno o malo, si cumple con lo que ofrece o no, no quieres saber nada de él.

Imagina que vas a una reunión de amigos de colegio, un reencuentro con aquellas personas que no ves hace más de 7 o 10 años. Si entre los presentes hay alguien que insiste pasar toda la fiesta contigo, no te deja ni un momento tranquilo, ni para ir al baño, ¿qué sucede?

Lo más seguro es que la próxima vez que haya una reunión de este tipo, vas a evitarlo o evitarla a toda costa, incluso puede que no vayas.

Detestamos que alguien nos venda algo a la fuerza, nos alejamos de esas personas insistentes, que exudan necesidad de aprobación y compañía.

Ahora, ¿por qué muchos hombres creen que esta es la mejor estrategia para relacionarse con las mujeres o para conocer personas?

Entiende que no tienes que vender quien eres ni nada parecido, no tienes que convencer a nadie.

Por ejemplo, si una chica te dice que le gusta el cine independiente, no tienes que hacerte el interesante, fingir que te gusta lo mismo que a ella, para nada.

Solo tienes que decir que no te gusta el cine independiente, que no es lo tuyo, que no lo conoces, es más… si quieres llevarlo a un nuevo nivel, dile:

“Que no te gusta, tal vez porque no lo conoces lo suficiente, y si ella te platica un poco de ello tal vez pueda gustarte, ¿quién sabe?”

¿Sabes qué?

Esto transmite más personalidad que cualquier otra cosa. Transmite que tienes gustos bien afianzados. Transmite que tienes valores que no cambias por agradar a otros. Transmite que crees en lo que eres. Transmite que no tienes que falsear nada, ni impresionar nadie.

Tu mayor creencia

Nuestras creencias determinan nuestro mundo, determinan nuestras expectativas, decisiones y acciones.

Lastimosamente, muchos han crecido con la creencia de que tienen que agradar a todos, que nunca deben ir en contra de la corriente, que deben sentirse mal si alguien les dice algo negativo acerca de ellos.

Pero la mayor creencia que debes interiorizar en tu mente es la creencia de:

“Yo soy suficientemente bueno como soy, no necesita cambiar nada de mí para gustar a los demás.”

Solo cuando tienes creencias así de poderosas en tu mente. Solo cuando no te preocupas ni tienes miedo de decepcionar a nadie, es cuando te conviertes en alguien atractivo.

Si te lo pones a pensar, las mujeres no necesitan que encajes en el molde de un hombre supuestamente perfecto, ellas quieren un hombre que tenga personalidad y que no le importa lo que piensan los demás acerca de él.

Una personalidad suficientemente estable, sólida y congruente es cientos de veces más atractivo que cualquier otra cosa externa.

La necesidad: tu mayor enemigo a vencer

Empezamos hablando de esa necesidad que tienen muchos hombres de querer impresionar, venderse a toda costa, a cualquier precio.

Pero el mayor problema es que dejamos que la necesidad controle nuestras vidas. La necesidad te empuja buscar formas de ligar a una chica.

La necesidad te empuja a querer demostrar cosas. La necesidad te empuja a intentar impresionar… y todas estas cosas son completos repelentes de la atracción.

Cuanta más necesidad tienes, más necesidad demuestras, cuanta más necesidad demuestras menos atractivo eres.

Obviamente puedes maquillar tu personalidad, puedes fingir el no tener necesidad, el ser alguien hasta exigente.

Pero ese personaje no te va a durar mucho. Nunca vas a tener que bajar la guardia. En cuanto alguien entre en tu vida y descubra que todo lo que mostrabas era una fachada, todo se derrumbará.

¿Qué sentido tiene hacer todo esto?

¿Qué sentido tiene el estar fingiendo todo esto?

A final, la necesidad, incongruencia, infelicidad y poco respeto por uno mismo, se notan. Puedes perfumar la basura todo lo que quieras, pero igual seguirá siendo basura.

La clave es simple: sé sincero, no solo con los demás sino y sobretodo contigo mismo.

Sé sincero con tus gustos. Sé sincero con tus valores. Sé sincero con tu personalidad. Sé sincero con quien eres en verdad. Este es el mejor regalo que puedes hacerte a ti mismo.

Sé sincero y tan sólo disfruta del momento.

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