¿No te parece curioso que muchos enseñen cómo atraer mujeres, cómo ser un hombre atractivo o cómo conquistar a esa chica que te gusta, pero pocos van más allá?

Es decir, son pocos los que hablan de cómo mantener y hacer crecer una relación de pareja.

Sí está bien, quizás tu intención en este momento no sea tener una relación de pareja. Pero mucho de lo que somos ahora llega afectar nuestra vida en pareja en el futuro sin que nos demos cuenta.

Considero que esto es importante de ver, tengas o no tengas pareja, busques o no busques pareja ahora, porque muchas veces salimos de relaciones sin saber muy bien qué pasó y caemos en los mismos bucles de vida atrayendo una y otra vez a las mismas personas.

Si eres un hombre que busca relacionarse mejor con las demás personas, en especial con las mujeres, existen ciertos comportamientos, ciertas actitudes y ciertos hábitos que inconscientemente arrastramos a nuestras relaciones y hacen que éstas terminen o sepan un suplicio del cual queramos huir.

Veamos estas 5 razones por las cuáles hombres y mujeres arruinan las relaciones de pareja o al menos las complican.

1.  Iniciar una relación desde la dependencia

Empecemos con la más obvia.

Mucha de nuestra cultura romantiza la dependencia emocional hacia una persona. Canciones con letras que profesan que no eres nada sin ella. Películas que te meten por los ojos antivalores que se ven muy románticos cuando persigues a esa chica.

Todo un arsenal de frases y consejos que te dicen que debes hacer de la otra persona tu felicidad absoluta.

Eso nos lleva a creer que la dependencia emocional es algo normal, romántico, algo que si no lo sientes es que no amas de verdad.

El problema es que, al ser dependiente de esa persona, haces que ella se convierta en tu centro, que todo gire alrededor de ella, olvidándote incluso de ti mismo y de aquellas cosas que son importantes en tu vida.

Y al sentirte como un hombre falto de sentido sin esa chica especial, empiezas a vivir desde un espacio de carencias, tus acciones son guiadas por el miedo y la necesidad. Miedo de perderla. Necesidad de tenerla. La colocas en un pedestal de varios metros de alto.

Pero lo que considero que es el peor efecto de iniciar una relación desde la dependencia, es que haces que la otra persona sea responsable de tu felicidad y sea tu fuente de validación.

Pones un peso enorme en los hombros de la otra persona. Un peso que nadie debería cargar, ni tú ni ella. Porque esto no sólo aplica para hombres, tanto hombres como mujeres, caemos en este error.

Sabes cuándo estás en una relación de este estilo. Las cosas no marchan como deberían. Cada paso con esa persona es como nadar contracorriente. Las cosas no fluyen. Y sientes que hay algo negativo que empieza a succionar tu energía.

Sí, es fácil detectar esto en otras personas, pero la pregunta de fuego es: “¿Estoy haciendo que ella sea responsable de mi propia felicidad?”

2. No hay posibilidad de crecimiento

Todo se trata de tu crecimiento y de ser una versión superior a la que ahora eres.

Y en ese sentido, yo te pregunto: ¿qué sentido tiene estar con una persona que va a limitar ese crecimiento o no va a caminar contigo de la mano, actuando como un ancla que te impide avanzar?

Las relaciones de pareja, desde mi punto de vista, son y siempre han sido una forma de complementación. Sí, tú estás siguiendo un camino de crecimiento y lo ideal es que ella también haga lo mismo. Y que al encontrarse puedan crecer, próspera y hasta transcender más de lo que hubiera hecho para uno por su lado.

Si lo sé, suena algo idealizado. Pero es un ideal que siento vale la pena seguir.

Como lo dije en el punto anterior, normalizamos cosas que no deberían ser, cosas que hacen que las relaciones sean complicadas y hasta desastrosas porque no tenemos claras muchas ideas que nos pueden ayudar.

Sin duda, al estar aquí, a ser parte de esta comunidad, sé que eres esa clase de hombre que tiene una visión mucha más allá de su realidad actual.

Un hombre que trabaja constantemente por sacar a relucir su mejor versión. Así que la pregunta es: ¿la persona que tienes a tu lado te potencia o te limita? ¿Te impulsa o te detiene?

Y también vale la pena preguntarse: ¿eres el tipo de persona que impulsa a los demás o que cumple el papel de ancla en la vida de otros?

3. No tener claridad en tu vida

Si las relaciones terminan es porque ella o tú o ambos, no tenían claridad sobre lo que querían para sus vidas. Ella se mostró insegura o tú muy dubitativo. Y las cosas no funcionaron.

Así como hay muchos hombres inseguros y con poca confianza, abundan también las mujeres que tienen una mentalidad que las orilla a sentirse inseguras, poco confiadas y temerosas de lo que pueda ocurrir más adelante.

¿Qué puedes hacer?

Buscar esa claridad en tu vida.

No esperes que alguien más te la de. Sé claro en el tipo de relación que quieres. Sé claro en lo que buscas en una mujer. Sé claro en si estás dispuesto o no asumir ese tipo de compromiso, o aún no te sientes preparado para ello.

Sé claro en este trabajo interno que busca lograr.

4. Siguen siendo niños heridos

Esto es algo que sea hace cada vez más común. Hombres que a pesar de tener 30 o más años no han dejado de ser niño que guardan resentimiento, rencor, que buscan validación a través de las mujeres, del dinero o del sexo, que se ofenden constantemente y todo eso lo sacan a relucir cuando están en una relación.

Incluso muchos caen en el tipo de relación en que reemplazan a mamá por la mujer que eligen como su novia o, peor aún, como su esposa.

Buscan que alguien les suba la autoestima constantemente y los valide dándoles palmaditas en la espalda y les haga sentir importantes. Que lo que hacen y quiénes son, están bien.

Obviamente una relación así no funciona. Está destinada al desastre. Ni tú quieres una chica que se comporta como niña, berrinchuda y terca. Ni ella quiere un niño que juega a ser hombre.

La pregunta en la quiero que reflexiones es: ¿ya has hecho esa transición de niño a hombre?

¿Has pasado por ese rito de iniciación que te permita dejar atrás todas aquellas cosas que no te permiten desarrollar tu masculinidad?

5. No eran la pareja adecuada

Pasa y pasará. Ni ella era para ti, ni tú para ella. Y lo único que te queda es hacer las paces con esta idea. Las relaciones terminan y aunque no lo quieras, ocurre.

Si te aferras a alguien, la única persona que se hace infeliz eres tú.

Estar obsesionado con mujer, hacer de todo para que las cosas funcionen y, aun así, no funcionan, es que sencilla y llanamente esa persona no era para ti ni para ella.

De nuevo, haz las paces con esta idea y continúa con tu vida. Sigue conociendo más mujeres, sigue creciendo, sigue mejorando. Son cosas que, si te pasan, agradece que te pasen porque son experiencias que necesitas tener en tu vida.

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