¿La apariencia es importante?

¡Claro que lo es!

Pero no lo es todo.

Muchos hombres se obsesionan por marcar músculo, por tener una barba súper poblada, por vestir correcta y atractivamente en todo momento, y por escoger el color adecuado de ropa para su piel.

Y si tú lo haces, ¡excelente!

Pero hacer esto es sólo enfocarnos en lo externo.

Es igual que aprender media docena de frases para ligar o cierto método paso a paso para terminar con una chica en una fiesta.

Pueden o no funcionar, pero no impactan de manera profunda y real tu interior, no te permiten crecer como quieres y como te has propuesto.

Y en muchos casos este “maquillaje” te impide cambiar y solo te creas más creencias y pensamientos limitantes.

La apariencia es importante, pero cuando conoces, conectas y te enamoras de otra persona, lo haces por cosas que van más allá de la apariencia.

Aquí quiero mostrarte cualidades que te hacen atractivo y que llegan a ser más poderosas que el simple y llano físico.

Buscar conectar

Estar abierto a conocer otras personas. Escuchar activamente. Sentir curiosidad por el mundo de la otra persona. Qué siente, qué piensa y por qué piensa de esa forma, son las mejores formas de conectar con otros.

Publilio Siro, un poeta romano señaló: “Nos interesan los demás cuando se interesan por nosotros”.

Si solo escuchas lo suficiente como para ligar con esa chica. Si no te interesas por las palabras que comunican. Si solo estás allí esperando a que ella dé una señal de si puedes o no acostarte con ella, no solo no buscas conectar, sino que eres como un niño que sólo le importa recibir de otros.

Es verdad, puedes hackear el sentimiento de conexión con una chica y en muchos lugares ya habrás escuchado como hacerlo.

Pero, ¿realmente quieres ser ese tipo de hombre?

Ese tipo de hombre que no se cree capaz de crear esa conexión y se tiene que valer de un truco mental – algo manipulativo – para que las demás personas lo vean atractivo.

Mientras algunos toman la opción del truco, hay quienes de verdad trabajan en ellos mismos.

Disfrutar lo que haces

Si odiar lo que haces se nota, amarlo también.

Pocas cosas son tan atractivas en un hombre como tener pasiones en su vida, el trabajar en algo que le gusta, estar constantemente ocupado con actividades que lo mueven emocionalmente y con las cuales está comprometido.

Ahora, piensa en la mayoría de hombres.

  • Tienen trabajos que detestan.
  • Vidas que son completamente aburridas.
  • Su única pasión es sentarse a ver la televisión viendo como les crece la panza.

Así que pregúntate:

¿Cuáles son tus pasiones?

¿A qué le dedicas gran parte de tu tiempo?

Porque ser atractivo está muy – de hecho, está completamente – ligado a cómo disfrutas tu vida. Cómo disfrutas de ti mismo, de tu tiempo y cómo inviertes tu energía.

Si no hay nada de disfrutable y emocionante en tu mundo, se nota cuando intentas que otras personas te salven de esa miseria y le den un poco de color a esa gris existencia.

Sé el anfitrión de tu mundo

¿Por qué muchos hombres ocultan quiénes son?

¿Ocultan sus gustos?

¿Hablar de lo que les apasiona?

¿Mostrarse reales?

En su mayoría, porque se han tragado el cuento de que deben mostrarse misteriosos, no mostrar todas tus cartas o, en su defecto, no mostrar cosas que puedan desagradar a otros.

Pero hacerlo, es volver a caer en el maldito ciclo sinfín de que buscar a agradar a otros a toda costa, incluso a costa de tu personalidad, tus prioridades o tus gustos.

Cuando invitas a una persona a tu mundo, prácticamente estás siendo abierto a conocer esa persona y que ella que te conozca a ti.

Busca conectar y dejas atrás esa estúpida idea de impresionar a una mujer.

No sólo muestras quien eres realmente sin miedos, sino que también te das el permiso de ser tú, de salir de tu cabeza y de pasarlo bien, de disfrutar el momento, de disfrutar la persona que tienes a lado y los sentimientos que allí surgen.

Eres el anfitrión de tu mundo, no un preso encerrado en él.

Muestra cuán maravilloso es tu mundo, cuán feliz te hace.

Porque esto, te aseguro, es mucho más atractivo que vestirte con la ropa más cara que puedas conseguir.

Ser fuerte emocionalmente

Cuando somos niños no somos conscientes ni hemos aprendido a lidiar con nuestros sentimientos, no sabemos gestionarlos ni mucho menos entenderlos.

Un niño de 5 años no sabe qué hacer cuando siente rabia, no sabe cómo lidiar con la frustración, no sabe qué responder cuando algo no sale como quiere.

Y eso es normal… pero ¿qué sucede cuando eres un tipo de 25 o 30 o más años y sigues comportándote como ese niño?

Es verdad, no eres culpable de que tus padres no te hayan enseñado a lidiar y entender tus sentimientos, no eres culpable que en las escuelas no se enseñe ese manejo emocional que podría salvar muchas vidas.

Pero si eres responsable ahora, de entenderte mejor, de comprender mejor tu mundo interior y de mejorar aquellas partes que no te gustan.

Cuando las personas ven en ti a alguien fuerte emocionalmente, que la pasa bien, que mantiene una actitud positiva, que no es como un vidrio frágil que ante cualquier perturbación puede romperse, se sienten más atraídas a ti.

Todos queremos personas así en nuestras vidas, y rechazamos a personas que se ahogan en pequeño vaso de agua o peor aún, quieren que te ahogues con ellos.

Tener sentido del humor

Tener sentido del humor demuestras 2 grandes cosas:

  1. Primero, que no te tomas las cosas en serio y muchos menos a ti.
  2. Y segundo, que tienes una actitud positiva que no se ve mermada ante cualquier eventualidad.

Pero ambas cosas, no tomarte muy enserio y mantener una actitud positiva solo pueden ser posibles si tu mundo interior está alineado.

Cuando existe esa congruencia en tu vida, las cosas simplemente marchan mejor.

Así que tener sentido del humor es simplemente tener claro quién eres y que esa autoconcepción es tan sólida que el primero el reírse de las cosas que haces mal o que no te salen como quieres, eres tú.

¿Esto no te parece atractivo?

Las personas van por la vida temerosas de mostrarse como son realmente, utilizan máscara tras máscara, creyendo que las ayudarán a mejorar su relación con las demás personas, con el sexo opuesto o incluso con su pareja.

Cuando la realidad es que las máscaras te protegerán de cosas que no quieres experimentar, pero también te privaran de las más grandes experiencias que te puedan ocurrir.

Artículo anteriorOlvídate De Ligar, Aprende A Conectar
Artículo siguiente3 Cosas Que Debes Eliminar De Tu Vida (Urgentemente)

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí