Si estás aquí las razones son obvias: quieres lograr tus metas, quieres vivir una vida plena y satisfactoria, quieres llegar a ser tu mejor versión.

¿Y sabes qué?

La gran mayoría de las personas anhelan ese progreso en sus vidas, desean poder mejorar todas y cada una de las áreas de su vida, pero la triste realidad es que todo se queda en buenas, pero vacías, intenciones de mejorar, ya que pocas personas logran ese crecimiento y progreso continuos.

¿Por qué sucede esto?

Bueno, hay diferentes razones, pero hoy quiero compartir contigo 3 razones, que considero como las más importantes y obviamente, las cuales debes evitar en tu camino hacia tus metas y tu éxito.

Primera razón: falta de una visión a largo plazo

¿Te has dado cuenta que nuestra sociedad actual, los mensajes en televisión o internet y la misma mentalidad de muchas culturas premia lo inmediato, la mentalidad de corto plazo?

Y eso es precisamente lo que sabotea a muchas personas que, a pesar de tener grandes metas, parecen nunca desarrollar las habilidades, disciplina o paciencia para trabajar sobre ellas.

El Dr. Edward Banfield descubrió que la perspectiva a largo plazo era lo que en muchos casos predecía con mucha más certeza qué tanto iba a lograr una persona en el aspecto social y económico.

¿Qué quiere decir esto?

Déjame darte unos ejemplos que el mismo Banfield descubrió.

Entre la aristocracia británica era costumbre que cuando un bebé nace inmediatamente se le registra en la universidad de Oxford a donde se espera que asista.

Banfield señalaba que en los niveles más altos de la escala económica las personas tienden a poseer una visión de su futuro a muy largo plazo, incluso planeando con generaciones de antelación.

Las personas de clase alta en muchas de nuestras sociedades, planean su retiro con 20 o más años de anticipación, ahorrando e invirtiendo para cuando dejen de trabajar o generar ingresos.

Ahora, aquí viene algo interesante. Cuando bajamos en la escala económica, por ejemplo, en una escala media, nos encontramos que estas personas ya no planean a 10 o 15 años, sino que su visión de futuro es mucho más corta. Poseen metas que no pasan de unos cuantos meses en el futuro, quizás a un año, pero la gran mayoría de ellos vive tan solo de mes en mes.

Y si bajamos aún más, nos damos cuenta que las personas más pobres ya ni siquiera poseen una perspectiva de meses en el futuro, sino que viven de semana en semana. Y para otros menos privilegiados su perspectiva del tiempo u horizonte del tiempo como Banfield lo llamaba, se limita a solo el sustento del día siguiente.

Incluso Banfield anotaba que, en el fondo de la escala económica y social, la persona drogadicta o alcohólica no podía ver más allá de la siguiente inyección o el siguiente trago.

Ahora, compara todo esto con esa desesperación que tiene la gente para vivir de mes en mes, y no es difícil saber porque muchos nunca parecen salir de ese hoyo que llaman vida.

Ya que el horizonte del tiempo, como ya lo hemos establecido, entre más a largo plazo, mejor. Esto determina tus acciones y decisiones. O como lo dice Brian Tracy: “El pensamiento a largo plazo mejora el pensamiento a corto plazo”.

Si te ves cómo alguien que quiere obtener su libertad financiera en unos 5 o 10 años, entonces esa visión determinara la forma en como manejas y administras tu dinero hoy.

Si te ves llegando a los 30 o 40 o más años con un cuerpo bien trabajado, saludable y con una energía alta cada día, entonces hoy controlarás la forma en cómo alimentas tu cuerpo y si estás haciendo el suficiente ejercicio o no, para alcanzar esa visión que tienes acerca de ti y tu salud.

¿Lo ves?

Muchas personas fracasan por el simple hecho de no ver más allá del siguiente pago, el siguiente mes o el siguiente año en su vida.

Segunda razón: falta de urgencia con respecto a sus metas

Si le preguntarás a la mayoría de personas si quieren ser millonarias, tener un cuerpo saludable, una pareja que los ame y el trabajo de sus sueños, todos o casi todos te dirían que sí.

Es obvio, todo el mundo quiere eso.

Pero, si les hicieras una segunda pregunta, ¿qué están haciendo todos los días para lograr esa visión de su vida?

Muy pocos serían capaces de responder que les dedican el tiempo suficiente a sus metas.

Y la razón es muy simple: tus metas por más geniales, fantásticas, inspiradoras o motivantes que te suenen no están todo el tiempo picándote el hombro para que les prestes atención. Ellas no te saltan a la cara gritándote que te dediques a ellas.

Las personas no logran lo que dicen querer porque el simple hecho de que no les ponen la urgencia necesaria a sus metas y por ello postergan y postergar y postergan, cada vez que pueden.

Si lo piensas bien, si tienes que obligarte a trabajar en tus metas, si tienes que hacer uso de la disciplina, fuerza de voluntad y motivación para ponerte a trabajar en tus metas, es que en realidad no deseas tanto esa meta.

Tu meta no es lo suficientemente estimulante para ponerte a trabajar. Así de simple.

Y cuando esto sucede, tienes dos opciones. O renuncias a tu meta y eres sincero contigo mismo diciéndote que no lo harás y es muy posible que no lo hagas nunca. O te replanteas las cosas y de pones en acción, de una vez por todas.

Quizás desees ganar más dinero, tener una pareja increíble, emprender un negocio o mejorar tu cuerpo, pero si no eres tú quien le pone urgencia y dedicación a esa meta, nada va a pasar.

Tercera razón: no tomar la responsabilidad por su vida

Recuerdas la mítica frase del tío Ben Parker: “Un gran poder, conlleva una gran responsabilidad”. Pero qué tal si cambiamos los sustantivos por: Una gran responsabilidad conlleva un gran poder.

Cuando empezamos a aceptar la responsabilidad por nuestras vidas es cuando tenemos más poder sobre ellas.

No es de extrañar que muchas personas culpen su falta de éxito a cosas externas a ellos. Su educación, sus padres, su aspecto físico, el lugar donde viven, sus amigos, sus ingresos económicos, su relación de pareja, a sus ex, etc.

Lo que no se dan cuenta es que al depositar esa responsabilidad en cosas o personas sobre las cuales obviamente no tienen control, también están dejando que su vida sea dirigida por esos factores externos, y seguirán así hasta que acepten esa responsabilidad sobre sus vidas.

¿Por qué muchos no asumen esta responsabilidad?

Porque creen que hacerse responsables de sus problemas y de su situación actual es tener la culpa por los mismos. Y obviamente nadie quiere sentirse culpable por vivir una vida miserable.

Es verdad, a momentos te pasan cosas que alguien más las causa, como que tu novia te deje o tu jefe te despida. No eres culpable de esas situaciones, pero eres responsable de cómo responder ante ellos, eres responsable de lo qué harás de ahora en adelante.

Este momento, el ahora te pertenece, y si no tomas responsabilidad sobre tu ahora, tomando más y mejores decisiones, tu vida seguirá siendo la mima y te aseguro que llegará el 31 de diciembre y no sabrás dónde diablos se fueron esa meta que tanto quieras cumplir.

Además, ten en cuenta que culpar a otros por tus problemas no le hace daño a nadie excepto a ti.

Artículo anterior3 Hábitos Destructivos Que Debes Dejar De Hacer ¡Ahora!
Artículo siguiente5 Actitudes Que Cambiarán Tu Vida Para Siempre

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí