Cuando enfrentas un momento difícil, algo que sientes que te sobrepasa, algo tan grande que no sabes cómo lidiar con ello o cómo resolverlo, tienes 3 opciones: rendirte, buscar una nueva ruta o enfrentarlo.

¿Dónde está diferencia?

En tu actitud.

Un problema surge, un reto se presenta, la forma en cómo lidias con ellos dice mucho de ti. Dice qué tipo de hombre eres, cómo está tu confianza, qué has hecho con tu tiempo, pero sobretodo, dice qué tan fuerte eres mentalmente.

Aquí quiero compartir 3 cosas que los hombres mentalmente fuertes hacen y que puedes empezar a aplicar a tu vida para fortalecerte todos los días.

No pierden el tiempo sintiéndose mal por ellos mismos

La vida no es fácil, no está diseñada para que lo sea. Es esta idea de que “la vida tienes que ser fácil”, lo que hace que muchos hombres se sientan insatisfechos e infelices.

Algo malo nos pasa. Nos aislamos. Sufrimos en soledad. Sin embargo, las cosas que te pasan no están allí para golpearte y dejarte agazapado en el piso, están para hacerte más fuerte. Cada reto, problema y situación aparentemente desfavorables, están allí para hacerte mentalmente fuerte.

Los hombres mentalmente fuertes no pierden el tiempo auto-compadeciéndose.  No pierden el tiempo queriendo que las cosas sean diferentes. Si, desean que las cosas cambien, pero no lo hacen desde un punto de víctimas o de necesidad; lo hacen desde una posición de poder y control. Saben que los lamentos no producen cambios, las acciones sí.

Por ejemplo, cuando alguien es despedido de su trabajo. Pasa más tiempo pensando en lo injusto qué es, en todo lo entrego a su trabajo, en toda la frustración y negatividad, en lugar de lo qué puede hacer ahora.

Soy consciente de que ser despedido es una situación dura, pero compadeciéndote no resuelves nada. Solo magnificas la situación. No buscas soluciones, solo razones para seguir lamentándote.

Si ya sigues mi contenido por algún tiempo estarás de acuerdo conmigo: la queja es inútil. Te debilita como hombre. Al final, todo el mundo vive quejándose, pero ¿cuántos viven la vida que quieren?

No abandonan su poder

No siempre puedes controlar lo que te pase, pero siempre puedes controlar cómo respondes ante ello. Tu poder se refiere a tu voluntad. O como Viktor Frankl llamaba: la voluntad última.

Los hombres que eligen renunciar a su poder, deciden ir por la vida dando tumbos, reaccionando ante lo que les pasas. Son los hombres que creen en la suerte o en el destino como factores esenciales para su éxito.

Renuncias a tu poder cuando lo dejas en las manos equivocadas, manos que no son las tuyas. Renuncias a tu poder cuando dejas que tu vida sea dirigida por las opiniones, expectativas o metas de otras personas.

Solo tienes una vida, UNA.

No tienes más vidas como en los juegos de Mario Bross. Además de que es demasiado corta para seguir viviendo bajo lo que otros quieren, bajo la agenda de otros, y estar siempre ignorando lo que tú quieres, las metas que quieres alcanzar.

La vida es demasiado corta para seguir jugando con las reglas de otros.

No temen al cambio

Quiero desmitificar una creencia bastante difundida. Los hombres no temen al cambio – al contrario, lo ansían – lo que temen es todo lo que implica el cambio.

Temen todo el trabajo que está entre la realidad que viven ahora y la que quieren vivir. Es por ello que salir de su zona de confort es algo tan titánico que resulta imposible.

Analiza lo siguiente: la vida que quieres, las metas que quieres ver hecha realidad, el hombre en el que quieres convertirte está más allá de tu zona de confort; si no fuera así ya tendrías, harías o serías todo lo que quieres.

No mintamos. Todo lo que implica un cambio siempre da miedo. Genera sensaciones de incertidumbre, pero los hombres mentalmente fuertes entienden que es necesario enfrentarse a todo ello para alcanzar su éxito. Ven en estas situaciones la oportunidad de crecer y mejorarse. Ya que no se quedan sólo en lo que están haciendo, sino que se concentran en por qué lo están haciendo.

Artículo anteriorCómo Cambiar Tu Vida, Incluso Cuando Crees Que Es Imposible
Artículo siguiente3 Hábitos Destructivos Que Debes Dejar De Hacer ¡Ahora!

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí